La más terrible pobreza es la soledad y el sentimiento de no ser amado.
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¡Fatalidad!
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PobreEl mejor 
Un hombre adquirió un burro y quien se lo vendió le previno de la cantidad de comida que tendría que procurarle diariamente. Pero el nuevo dueño del burro pensó que esa cantidad era excesiva y empezó a darle cada día menos, con la idea de que acabaría por acostumbrarlo. Tanto disminuyó la ración el hombre a su burro, que un día éste amaneció muerto. El hombre entonces se lamentó:

-¡Fatalidad! Si me hubiera dado un poco más de tiempo antes de morir, habría logrado que se habituase a no comer nada en absoluto.

Como ese hombre proceden muchos que se dicen buscadores espirituales con respecto al trabajo interior y a la meditación. Quieren acostumbrarse a no realizar ningún ejercitamiento espiritual y aun así conquistar la suprema sabiduría.