Habla siempre de salud, de progreso y de victoria. Repite: "la fuerza de Dios habita en mí"
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La biblioteca secreta
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PobreEl mejor 

Este fue un magnífico e inolvidable día, por fin conocí la Biblioteca Nacional de la Gran Ciudad… Y por supuesto que esto se lo debo a RCh quien me llevó allá para recopilar más información y poder empezar a escribir mi cuento: "Metamorfosis".
Lo increíble sucedió cuando de repente RCh, con una seña casi imperceptible, me indicó que la siguiera... Y claro que la seguí, sumamente asombrada porque me parecía tan extraño que ella conociera tan bien los pasajes secretos de ese gran edificio... Luego descendimos a un sótano, un sótano laberíntico y apenas visible... caminamos un largo trecho más hasta que ella se detuvo ante una puerta por donde desapareció repentinamente. Yo la seguí tan de prisa como pude pues no quería quedarme sola...  Cuando de pronto... me encontré perdida en medio de un gran salón... inmenso... casi indescriptible... lleno de estanterías llenas de libros... de muchos libros, muchísimos libros que apenas podía vislumbrar a la luz de una diminuta vela que ella acababa de encender... Yo intentaba abarcarlo todo de una sola mirada pues quería caminar entre aquellas estanterías pero no podía, no podía moverme... Entonces RCh apareció, muy tranquilamente, con un Gran Libro entre sus manos e hizo que me sentara a su lado para contarme esta increíble historia...

"Eran unos monjes muy jóvenes que llegaron en su peregrinar a una iglesia abandonada en cuyo sótano descubrieron una Gran Biblioteca Secreta donde habían muchos, muchísimos libros antiguos... y allí se detuvieron años de años buscando el Nombre Secreto de Dios...  Al parecer, aquellos cuatro monjes encontraron aquel Nombre Secreto del Señor y lo invocaron una y otra vez hasta cruzar el fantástico umbral de lo desconocido y divino porque desaparecieron de repente y para siempre de la faz de la tierra... Ante este hecho insólito, los habitantes del lugar, atemorizados, jamás volvieron a acercarse por aquella vieja iglesia abandonada y el lugar se declaró prohibido...
Pero mis amigos y yo siempre íbamos por allí... en secreto...  después del colegio...  ¡Cómo nos atraía aquella fascinante historia y el Nombre Secreto de Dios!... Se decía, en la antigua tradición, que pronunciar el Nombre Sagrado de Dios era despertar a nuestro VERDADERO SER, a nuestra Verdadera Conciencia Original que es de naturaleza espiritual o divina, que nada tiene que ver con este cuerpo ni con este universo material, porque nosotros somos partes o porciones del Divino Señor, somos Sus sirvientes amorosos...  Y a medida que uno va pronunciando más y más Su Santo Nombre, se va purificando más y más de esta contaminación material llegando a un estado de Conciencia Pura en la que puede experimentar su encuentro amoroso con la Divinidad o por Su gran gracia infinita, la Suprema Verdad Absoluta puede sernos revelada...
Y nosotros también éramos cuatro compañeros, que cada vez que podíamos nos reuníamos en el sótano de esa iglesia abandonada para esclarecer 'Temas Divinos', así los llamábamos...  Éramos cuatro amigos que estábamos en la búsqueda de Dios...
¿Y, cómo es Dios?... Era nuestra pregunta principal… ¿Qué hace y dónde está?... Así nos llenábamos de preguntas que ni la Biblia ni la Filocalía, ni ningún otro libro podía  darnos las respuestas que inundaran nuestros corazones de fe...  ¿Comprendes?  ¡De fe!...  Entonces teníamos 13 ó 14 años... ¡Cómo esperábamos el momento de escondernos en esa Biblioteca Secreta!...
Así fue que una noche de luna llena y a la luz de una rústica lamparita...  encontramos en la Biblioteca Secreta, un extraño libro lleno de figuras y símbolos incomprensibles e indescifrables... ¿Qué mensaje secreto se escondían en sus páginas?... Muchos días intentamos descifrar por lo menos el título de este misterioso libro, pero parecía imposible... Hasta que un día... en un momento de sobrenatural inspiración, los cuatro gritamos al mismo tiempo: '¡El Nombre Secreto de Dios!'... Y nos quedamos como petrificados por un instante infinito... porque efectivamente, habíamos dado con el título de este Gran Libro que a su vez era la clave secreta para ingresar a su esotérico mensaje..."

Cuando RCh dijo "este Gran Libro" me señaló el mismo Gran Libro que tenía entre sus manos y me llené de terror y angustia y también porque aquel lugar donde nos encontrábamos parecía ser la misma Biblioteca Secreta de la cual me estaba hablando. Entonces por un momento quise irme... quise huir ¡Pero no pude! ¡Tampoco pude decir nada!... Me quedé inmóvil, mirando aquella luz divina que provenía de esa pequeña vela para pensar casi al borde de un colapso:
¡La Luz! ¡La Luz! ¡Ella me protegerá!  ¡La luz nos protegerá!  Porque Ella es el resplandor de Dios que ilumina todos los caminos, despejándolos de todas las tinieblas... de todos los poderes ocultos...  y de las malas intenciones...
Mientras RCh seguía sin detenerse...

"Estuvimos un buen tiempo delirando como locos de miedo...  Pues habíamos tocado  fuerzas poderosas de otro mundo, del mundo espiritual o divino y no podíamos sobreponernos ante este hecho singular de haber encontrado el camino secreto hacia la Divinidad...
Entonces empezamos a reemplazar cada letra de este insospechado título en cada una de estas páginas para ir encontrando uno a uno los diferentes Nombres de Dios con sus respectivos significados...  
Eran muchos... cientos...  miles... y el libro se hacía cada vez más infinito pues eran infinitos los Nombres de Dios… Pero al mismo tiempo se trataba de encontrar un solo nombre, único, el original, confidencial y secreto... para que al pronunciarlo pudiéramos trascender este mundo despertando a nuestra conciencia original de ser partes o porciones de Dios; es decir almas espirituales eternas, llenas de conocimiento y bienaventuranza. Y el detalle es que este Nombre está condensado en este gran mantra que para ser efectivo debe ser recibido de un Maestro Espiritual perteneciente a una sucesión discipular genuina...
Ahora ya tienes toda la clave…"

Yo me encontraba congelada de miedo ante esas fuerzas desconocidas que se estaban revelando sin reparo... ¿Cómo era posible que una realidad mucho más sutil viniera de otro mundo a gritarme fuertemente lo que había intuido desde siempre?  "¡Qué yo no soy este cuerpo!" ¿Y qué esta absurda realidad del mundo externo y material no es la verdadera realidad? ¿Y qué por el contrario existe una verdadera realidad que es espiritual y que se encuentra mucho más allá de lo que nuestros torpes sentidos materiales pueden  percibir, y a la cual pertenecemos?
Si, ya era imposible retroceder...
Ahora tengo este Gran Libro entre mis manos, como si fuera una herencia... Y por si fuera poco, estoy buscando a un Maestro Espiritual que me enseñe a invocar este poderoso Maha Mantra...
Pensar que por un momento todo lo ocurrido me llenó de terror y sin embargo el significado de este Maha Mantra es de lo más simple, simple y bello, pero muy profundo y pleno:
"¡Oh mi Señor, déjame ser un instrumento de Tu Amor!"

Jay Radhe Radhe!!!